16 de diciembre de 2007

Que nos llegue el nuevo año (y si no viene, lo amaño)

Se acabaron los hedores
de año que ya se aleja,
empiezan los estertores
de la moderna madeja
que cambia el olor por flores.

¡Que llegue un año florido
y vengan felices fiestas
aunque pongamos a cuestas
algún kilo más fornido!

¿Qué os parece un homenaje
durante el resto de días
a nuestra base, el lenguaje
que nos permite porfías
tenaces y con linaje?

No voy a hablar de pastores
ni de estrellas, ni de reyes,
no voy a nombrar los bueyes
ni a los ángeles cantores,
ni Nazaret, con sus leyes.

No sé si la Navidad
traerá turrones a cientos
¡pero que nos traiga alientos
y que sean de verdad!


Felices fiestas a todos,
que el año, de todos modos
se nos está echando encima...

¡Brindemos por nuestra rima!
(y no os pongáis muy beodos!)


:-)